03-11-2016
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CERVINO-ARISTA LION. --CIMA GRANDE DE LAVAREDO

ALPES- CERVINO ( 4.478 m.) POR LA ARISTA LION. DOLOMITAS CIMA GRANDE DE LAVAREDO 2.999 m.- VIA DIBONA y VIA NORMAL


   

ALPES- CERVINO ( 4.478 m.) POR LA ARISTA LION. 2.471 m. Desnivel desde Cervinia-
DOLOMITAS CIMA GRANDE DE LAVAREDO 2.999 m.- VIA DIBONA 650 m. V-. 
 4- 16 agosto 2016- Pablo Díaz- Francisco López .

En un concurso sobre fotografía escénica celebrado en Münich en 1966, el Cervino quedó entre los primeros luares junto al K2, si bien el primer lugar fue para el Alpamayo, montaña que ya habíamos ascendido en agosto de 2012. Así pues, y siendo un proyecto que teníamos en mente, Pablo Díaz y Francisco López, nos encaminamos para Cervinia en el valle de Aosta (Italia), pues habíamos decidido ascender por la Arista Lión, algo más técnica que la Arista Hörnli que se asciende desde Zermatt, ( Suiza). Más de 1600 km de carretera nos separaban de nuestro objetivo. El Cervino (Matterhorn, para los suizos) es una de las montañas más emblemáticas de los Alpes por su aspecto de pirámide casi perfecta. Situado en la frontera entre Suiza e Italia, a caballo entre los valles de Valais y Aosta, entre grandes glaciares y altivas montañas eleva su cumbre hasta los 4.478 m. de altitud, una de las más elevadas de los Alpes. Ascendida por primera vez el 14 de julio de 1865 por un equipo de alpinistas dirigidos por Edward Whymper por la arista Hörnli, y dos días más tarde por Jean Antoine Carrel por la arista Lión, si bien, la primera ascensión terminó en tragedia al despeñarse en la bajada cuatro de sus miembros. Al paso de los años Jean Antoine Carrel moriría en esta montaña de frío y agotamiento, después de haberla subido en numerosas ocasiones; desde entonces esta montaña se ha cobrado la vida de más de 500 alpinistas, los últimos dos ingleses el día antes de nuestra ascensión. Breuil- Cervinia, la localidad más cercana al Cervino, nos recibió en contra de la previsión meteorológica, con niebla y lluvia, lo que sin duda en la montaña sería nieve, pues ni tan siquiera esta se veía desde el valle. Al día siguiente amaneció despejado y soleado, pero la montaña estaba cargada de la nieve que había caído los días anteriores, lo que era un grave inconveniente al taparse las grietas y fisuras por donde tendríamos que progresar y siendo nieve recién caída no tendrían la consistencia necesaria para un buen agarre de los crampones. Tratamos de informarnos de cómo se encontraba la ruta de ascenso y nos aconsejaron dejar pasar varios días hasta que la nieve se derritiera, además nos informaron de que esa mañana habían rescatado los cuerpos de dos alpinistas ingleses que había fallecido en la montaña por hipotermia el día anterior. Era sábado y la previsión de buen tiempo era hasta las 14 horas del martes que empezaría a nevar de nuevo, necesitábamos dos días de buen tiempo, por lo que decidimos dedicar el sábado a comprobar cómo se encontraba la ruta a seguir y con el mínimo equipo subimos hasta el primer nevero ( 1.300 m. de desnivel) con la idea de bajar y realizar la ascensión el domingo temprano pues la nieve se estaba derritiendo muy rápidamente por la alta temperatura y despejando la pared de la montaña. 
1er Día de ascensión. El Domingo salimos sobre las ocho de la mañana de Cervinia, a 2.007 m de altitud, nuestro objetivo era el refugio Carrel que se encuentra a 3840 m. de altitud. Para llegar a él hay que subir por una zona de prados hasta el refugio Duque de los Abruzos que se encuentra a 2880 m. desde allí por un sendero se accede al primer nevero, a partir de aquí comienza la primera barrera de rocas donde comienza la zona de trepada para llegar hasta el collado de la Cabeza del León, pasando por la cruz Carrel donde falleció este intrépido alpinista y por otros dos neveros, con una travesía de izquierda a derecha en la que se alternan los tramos de nieve hielo, mixto y roca. Ahora ya estamos en la arista de roca y a partir de aquí y hasta llegar al refugio Carrel hay que ascender por una zona de placas pulidas pero fáciles. Pronto encontramos la primera maroma que facilita la ascensión en una chimenea vertical, para llegar poco después a la parte más difícil, una pared vertical que en su parte superior extraploma, pero donde existe una maroma que facilita su ascensión, una vez superada en poco tiempo se llega al refugio Carrel que se encuentra colgado en la arista. Ya en el refugio observamos que se encontraba más que lleno, pues muchos montañeros en vez de subir desde Cervinia andando cogen un taxi todoterreno que sube hasta el primer refugio o un funivia que sube hasta una zona cercana, por lo que fueron muchos los que nos adelantaron de esta forma, ya que por el camino de ascenso apenas vimos a montañeros. Al estar todas las literas ocupadas nos vimos en la necesidad de pasar la noche en el suelo del comedor que estaba abarrotado y en un espacio de no más de metro y medio cuadrado para los dos. 
2º día de ascensión. A las tres de la mañana, puestos los crampones, que no abandonaríamos en toda la ascensión, y provistos del frontal iniciamos el ascenso, nos quedaban 650 m de desnivel hasta la cumbre, la ruta se encuentra con verglás a primeras horas de la mañana ,discurre por terreno delicado y muy descompuesto, con el inconveniente de el gran número de alpinistas que querían hacer cumbre ese día, pues el mal tiempo de días anteriores y que se repetiría a los dos días había hecho que se concentrara un numeroso grupo de todas las nacionalidades, franceses, italianos, suizos, alemanes, españoles, japoneses ,etc, muchos de ellos con sus guías . Lo que incrementaba el riesgo de caída de piedras. Esto hacía que en los pasos más expuestos y donde había maromas se produjeran tapones. Al poco de salir tenemos que superar dos tercios de la Gran Torre IV +, hay maromas y una cadena que ayuda a superar la zona extraplomada, luego hacemos travesía a la derecha para posteriormente encaramarnos a la arista, durante la ascensión vamos encontrando parabolt que protegen los pasos más delicados , así como alguna maroma o cadena que ayuda a superar las zonas más verticales, ahora el grado no pasa de III pero de roca muy descompuesta que hace que vayas muy atento. Durante toda la ascensión vamos en ensamble, estamos ya en la arista que conduce al pico Tyndall ( 4.241 m.) a donde llegamos a las 9,30 horas, ahora nos toca rapelar hasta el collado que lo separa de la cabeza del Cervino, hemos de atravesar unos neveros helados para seguir ascendiendo por la pared, hasta que llegamos a un muro que nos separa de la cima, una maroma y la Scala Jordan nos ayuda a superarlo, son los últimos obstáculos, durante toda la ascensión nos vamos alternando en cabeza, superamos el muro que extraploma y después de seguir por terreno más fácil llegamos a la cima, es la una de la tarde, estamos cansados pero muy contentos, hemos tardado más de lo que debíamos, la noche sin dormir y el no haber podido desayunar convenientemente nos ha pasado factura, pero estamos en la cima del Cervino, sacamos fotos de cima, y a lo lejos vemos el Mont Blanc, el Dent d.Herens ,Monte Rosa, el Don, el Breithorn , pero hay que bajar y el descenso en esta arista es tan laborioso como la ascensión, desandamos lo andado, iniciamos los primeros rapeles, todavía sube gente que nos retiene en las zonas de embudo, pero vamos perdiendo altura, una vez ascendido nuevamente el pico Tyndall llegamos a nuevos rapeles, aquí nos encontramos con dos cordadas de italianos que descienden, cinco en total, pero van muy lentos y nos retienen, no podemos sobrepasarlos, llega otra cordada de italianos y ya somos nueve, vamos muy despacio, la zona por la que vamos no permite flanquearlos , el descenso se ha hecho muy lento y empieza a hacer frío, mucho frío y al final llega la noche, y con la noche la desorientación, llegamos a un punto en el que la ruta ya no es evidente, cada cordada trata de localizar la bajada por su cuenta, nosotros hemos desandado el camino para tratar de localizar la bajada, pero nos damos cuenta que íbamos bien, a lo lejos vemos tres frontales que bajan del Pico Tyndall, les hacemos señales con el frontal pero no responden, volvemos al punto de partida, al final encontramos el camino. Son las dos de la mañana, hemos quedado un grupo de tres italianos y nosotros, los otros han bajado por otro sitio( luego los veríamos en el refugio), hacemos unos rapeles trasversales que nos llevan a las Gran Torre, ya la bajada es evidente, a las 4 de la mañana hacemos el último rapel y a las 4, 20 estamos en el refugio. Llevamos más de 25 horas de actividad y estamos agotados, durante todo el día solo hemos comido unas barritas energéticas y unos frutos secos, en el refugio hay poca gente, así que nos tiramos literalmente en las literas y nos quedamos dormidos inmediatamente. Nos despertamos a las 9 h. solo quedan 6 montañeros que se van marchando, nosotros desayunamos copiosamente y nos disponemos a bajar cuando se pone a nevar. Iniciamos la bajada a Cervinia con niebla y nevando a intervalos, vamos despacio tratando de orientarnos, ambos tenemos ampollas en los pies y por fin a las seis de la tarde estamos en Cervinia . 

Nuestro siguiente objetivo es la Nor-Este a la Cima Grande de Lavaredo en las Dolomitas, por la vía Dibona, 650 m. de escalada con un grado máximo de V-, estamos a 670 Km, de Cortina d´Ampezzo localidad emblemática a escasos kilómetros de la frontera de Austria y Eslovenia, con paisaje de ensueño , prados, lagos, casas de madera, montañas y más montañas , y entre ellas las tan llamativas Tres Cimas de Lavaredo. El viaje hasta allí lo hacemos sin prisa, tratando de recuperar las energías, tardamos día y medio en llegar disfrutando del paisaje. El vehículo se deja en un gran aparcamiento junto al Refugio- Hotel Auronzo, previo pago de 25 € y que se encuentra a 50 minutos del inicio de la vía. También y en contra de la previsión meteorológica hace mucho frio, por lo que en vez de vivaquear nos las arreglamos para dormir dentro de la pequeña furgoneta que llevamos. A la mañana siguiente amanece cubierto, con viento y una temperatura muy baja , nos dirigimos a pie de vía una vez pertrechados con las cuerdas y material de escalada y comienza a nevar , una vez llegamos valoramos el iniciar la ascensión, sigue nevando a intervalos y por el Norte vemos una nubes muy negras que se aproximan, si iniciamos la ascensión y el tiempo empeora a mitad de pared la retirada puede hacerse muy peligrosa, por ello decidimos subir por la vía normal en la que hay que salvar un desnivel de 550 m. y que la dificultad no supera el III + salvo alguna pequeña zona de IV, es el lugar por donde se desciende de la cima y donde están instalados los rapeles, por lo que si el tiempo se pone peor siempre podremos abandonar y descender sin mayores problemas. Escondemos parte del material que nos sobra y una cuerda e iniciamos la ascensión. La pared parece muy vertical vista desde el suelo, pero se progresa fácilmente y al cabo de unas horas no sin alguna duda de por donde discurre la vía ( que nos aclaró una cordada de alemanes sordomudos que estaban bajando de la cima) llegamos a la cumbre de la Cima Grande de Lavaredo, firmamos en el libro que se encuentra en un buzón en la Cruz y descendemos. 

La mañana del día siguiente nos sorprende con un sol tibio y un cielo despejado, anunciador de un buen día para la escalada, nos pertrechamos y nos dirigimos a nuestro objetivo, la Dibona, a las nueve de la mañana Pablo ya está encaramado en la pared mientras yo le aseguro, nos preceden dos cordadas más madrugadoras que nosotros, esto no es bueno, la pared tiene zonas descompuestas y el riesgo de caída de piedras es un peligro objetivo, confirmado por el silbido de las mismas al caer a gran velocidad a lo largo de la ascensión. Nos vamos alternando como primero de cuerda, la escalada es disfrutona si bien la pared impresiona por su longitud, nos vamos encontrando algún clavo que nos marca el camino, la escalada es de autoprotección, el primero de cuerda va poniendo seguros ( friends y fisureros) que retira el segundo de cuerda, hacemos algún tramo más fácil en ensamble para volver a tirar por largos cuando la dificultad aumenta, en algún tramo la escalada se puede acometer por varias zonas- más pegado al espolón que separa la Norte de la este o más metido en la este-, la dificultad varia y en algún caso nos metemos por alguna placa de dificultad mayor al croquis que llevamos, no siempre es fácil orientarse en una pared de tales proporciones. Tenemos como referencia la aguja Piccola, escasamente más baja que la Grande, que nos marca lo que llevamos y lo que nos queda, pero poco a poco vamos subiendo hasta que ya vemos a esta magnífica aguja por debajo de nosotros y después de ocho horas ya estamos en la cima. Todos nuestros objetivos cumplidos , ya solo nos queda bajar para disfrutar plenamente de nuestra escalada, lo que hacemos en un tiempo record al conocer ya del día anterior por dónde van los rapeles, pero como decimos aquí hasta el rabo todo es toro, una piedra que cayó no sabemos de donde y mayor que un balón de futbol estalló a escasos metros de Pablo, partiéndose en cien trozos , quedando todo en un susto. Ya en el coche celebrando nuestra aventura solo nos quedaban recorrer los 2100 Km que nos separaban de Zamora, unos pocos menos para mi que me quedaba en Toro.

Francisco López.
FRANCISCO LÓPEZ CORTÉS


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